A partir del inicio de la especialidad, puedo recapitular los
motivos que me han llevado a ser docente, conforme hemos ido avanzando en los
módulos me he dado cuenta lo importante y apasionante que es para mí el estar
frente a grupo.
¿Cómo llegue a ser docente? Mi primera oportunidad como
docente la obtuve hace 8 o 9 años aproximadamente, me ofrecieron impartir una
materia en la Universidad Autónoma de Chihuahua, Facultad de Ciencias Políticas
y Sociales en Ciudad Juárez, de la cual años atrás me había graduado de la
Licenciatura en Ciencias de la Comunicación. En ese tiempo yo trabajaba en una
productora de televisión como editora, por lo cual me ofrecieron dar la materia
de Producción de materiales audiovisuales, fue una gran experiencia, pero al
año me fue imposible combinar ambos empleos, así que me incliné por continuar
como editora. Hace 3 años debido a la violencia que envolvió la ciudad,
me mudé a Nuevo Casas Grandes, renunciando a un empleo que me apasionaba (fue
difícil el cambio), siempre he pensado que las cosas suceden por algo y que hay
que buscarle el lado positivo a todas las cosas.
En junio del 2011 se publicó en el periódico local, que
abrirían un colegio de bachilleres en la ciudad, lo cual mi familia al verme
sin empleo fijo me insistió mucho que aplicara mi solicitud, lo cual hice sin
mucho entusiasmo, no era mi objetivo ser maestra, pero no tenía nada que
perder. Para mi sorpresa me eligieron de entre casi 400 solicitudes, fue
cuando pensé: “alguna habilidad me encontraron”. Más que entusiasmada
estaba nerviosa, no sabía si podría con el compromiso, ¿seré buena maestra?,
pues para mi sorpresa desde la primera semana me sentí como “pez en el agua”,
las palabras salían solas y notaba que mis alumnos se sentían cómodos en mi
clase, les gustaba mi clase.
Ha sido una gran experiencia, no sabía que me traería tantas
satisfacciones el ser docente. Ahora ya no me veo de otra manera, ahorita me
siento muy emocionada, cada día es una experiencia diferente. Pienso que el ser
docente es una forma directa de empezar con un cambio en la sociedad, tenemos
en nuestras manos al futuro gobernante, empresario, trabajador, padre de
familia, ama de casa, etc., que formará parte de una sociedad más comprometida.
Es una aventura ser docente, ya que, conforme avanza el semestre
se van teniendo satisfacciones con los alumnos, ellos sin darse cuenta van
adquiriendo habilidades y aptitudes que desconocían que podían lograr. Es muy
gratificante cuando se cierra el semestre y los alumnos se acercan para
agradecer lo que aprendieron y se siente mejor cuando preguntan que si seré su
maestra el próximo semestre. Me gusta mucho cuando un alumno se me acerca para
pedirme algún consejo personal, ya sea sobre su novio o novia, sobre su
relación con sus padres, etc. Siento que no sólo me ven como su maestra, sino
también como una amiga. Pero como todo no sólo hay buenos comentarios,
hay alumnos que están disgustados con todos, y piensan que los maestros somos
sus enemigos y siempre están intentando desequilibrar al grupo. En algunos
casos he logrado reorientarlos, pero no siempre se logra. Una de las
insatisfacciones con las que tropiezo e imagino que todos hemos pasado, es en
ocasiones la falta de comunicación entre docentes y dirección, pero aún así
tenemos una gran comunicación entre docentes, y poco a poco hemos ido logrando
que la dirección y nosotros mantengamos un canal abierto de comunicación y
poder trabajr como un equipo a un mismo fin.
En base a las reflexiones y lecturas realizadas durante la
especialidad, puedo percatarme de un sin número de situaciones que he
enfrentado o enfrentaré durante el camino. Me siento más segura de cómo
manejar las situaciones que se vayan presentando durante cada clase, me parece
fundamental mantener la disciplina dentro del aula, ya que si se sale de
control puede estropear lo avanzado en clase. Conforme vamos enfrentando los
desafíos que se presentan, vamos adquiriendo confianza y seguridad, esto se refleja
en el desempeño del grupo. Los jóvenes absorben información fácilmente,
solo hay que buscar la manera más eficiente para lograr que cumplan las
competencias de cada tema.
Como en toda profesión hay conflictos y miedos a enfrentar,
tenemos que aprender de los errores propios y ajenos. Unir fuerzas con los
compañeros docentes para poder caminar juntos rumbo al mismo objetivo.
Todos estamos en “el mismo barco”, sólo hay que aprender a remar juntos.