miércoles, 10 de abril de 2013

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES EN EL USO DE LAS TIC Y DE INTERNET


Estamos en una época de grandes cambios, la tecnología ha superado muchas ámbitos de nuestra vida, y no podemos dejar de mencionar lo importante y atractiva que es para nuestros alumnos el uso de está.

Los jóvenes que predominan en mi plantel no poseen computadora propia, más sin embargo cuentan con los medios para acceder a un café internet o cibercafe. Por lo tanto saben utilizar de manera apropiada la computadora, ya sea para descargar música, videos y/o juegos, además entran a diversas aplicaciones donde pueden editar sus fotografías, enterarse de los últimas noticias del colegio y de sus círculos de amistades, entre un sin fin de recreaciones que ellos encuentran en la red. Pocas veces lo utilizan para buscar tareas o trabajos, algunos de ellos mencionan que no saben buscar información de tareas, pero son unos expertos localizando gente que no veían en años. A lo que voy, es lo siguiente los jóvenes usan la tecnología y las ventajas del internet únicamente para uso recreativo, y toman poca importancia al momento de desarrollar algún trabajo de la escuela, por lo que lo primero que encuentran es lo que entregan al profesor, en lugar de buscar y seleccionar la información, al complementar una buena investigación.

Por lo anterior, es importante que nosotros como docentes incorporemos actividades que favorezcan el desarrollo de las competencias tecnológicas entre nuestros alumnos, el utilizar de manera efectiva estas herramientas, nos permiten llevar de manera más dinámica y atractiva la información a nuestros alumnos y nos facilita el desarrollo de sus conocimientos.


Mi confrontación con la docencia

A partir del inicio de la especialidad, puedo recapitular los motivos que me han llevado a ser docente, conforme hemos ido avanzando en los módulos me he dado cuenta lo importante y apasionante que es para mí el estar frente a grupo.


 ¿Cómo llegue a ser docente? Mi primera oportunidad como docente la obtuve hace 8 o 9 años aproximadamente, me ofrecieron impartir una materia en la Universidad Autónoma de Chihuahua, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en Ciudad Juárez, de la cual años atrás me había graduado de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación. En ese tiempo yo trabajaba en una productora de televisión como editora, por lo cual me ofrecieron dar la materia de Producción de materiales audiovisuales, fue una gran experiencia, pero al año me fue imposible combinar ambos empleos, así que me incliné por continuar como editora.  Hace 3 años debido a la violencia que envolvió la ciudad, me mudé a Nuevo Casas Grandes, renunciando a un empleo que me apasionaba (fue difícil el cambio), siempre he pensado que las cosas suceden por algo y que hay que buscarle el lado positivo a todas las cosas.


En junio del 2011 se publicó en el periódico local, que abrirían un colegio de bachilleres en la ciudad, lo cual mi familia al verme sin empleo fijo me insistió mucho que aplicara mi solicitud, lo cual hice sin mucho entusiasmo, no era mi objetivo ser maestra, pero no tenía nada que perder.  Para mi sorpresa me eligieron de entre casi 400 solicitudes, fue cuando pensé: “alguna habilidad me encontraron”. Más que entusiasmada estaba nerviosa, no sabía si podría con el compromiso, ¿seré buena maestra?, pues para mi sorpresa desde la primera semana me sentí como “pez en el agua”, las palabras salían solas y notaba que mis alumnos se sentían cómodos en mi clase, les gustaba mi clase. 


Ha sido una gran experiencia, no sabía que me traería tantas satisfacciones el ser docente. Ahora ya no me veo de otra manera, ahorita me siento muy emocionada, cada día es una experiencia diferente. Pienso que el ser docente es una forma directa de empezar con un cambio en la sociedad, tenemos en nuestras manos al futuro gobernante, empresario, trabajador, padre de familia, ama de casa, etc., que formará parte de una sociedad más comprometida.


Es una aventura ser docente, ya que, conforme avanza el semestre se van teniendo satisfacciones con los alumnos, ellos sin darse cuenta van adquiriendo habilidades y aptitudes que desconocían que podían lograr. Es muy gratificante cuando se cierra el semestre y los alumnos se acercan para agradecer lo que aprendieron y se siente mejor cuando preguntan que si seré su maestra el próximo semestre. Me gusta mucho cuando un alumno se me acerca para pedirme algún consejo personal, ya sea sobre su novio o novia, sobre su relación con sus padres, etc. Siento que no sólo me ven como su maestra, sino también como una amiga.  Pero como todo no sólo hay buenos comentarios, hay alumnos que están disgustados con todos, y piensan que los maestros somos sus enemigos y siempre están intentando desequilibrar al grupo. En algunos casos he logrado reorientarlos, pero no siempre se logra. Una de las insatisfacciones con las que tropiezo e imagino que todos hemos pasado, es en ocasiones la falta de comunicación entre docentes y dirección, pero aún así tenemos una gran comunicación entre docentes, y poco a poco hemos ido logrando que la dirección y nosotros mantengamos un canal abierto de comunicación y poder trabajr como un equipo a un mismo fin.


En base a las reflexiones y lecturas realizadas durante la especialidad, puedo percatarme de un sin número de situaciones que he enfrentado o enfrentaré durante el camino.  Me siento más segura de cómo manejar las situaciones que se vayan presentando durante cada clase, me parece fundamental mantener la disciplina dentro del aula, ya que si se sale de control puede estropear lo avanzado en clase. Conforme vamos enfrentando los desafíos que se presentan, vamos adquiriendo confianza y seguridad, esto se refleja en el desempeño del grupo.  Los jóvenes absorben información fácilmente, solo hay que buscar la manera más eficiente para lograr que cumplan las competencias de cada tema.


Como en toda profesión hay conflictos y miedos a enfrentar, tenemos que aprender de los errores propios y ajenos. Unir fuerzas con los compañeros docentes para poder  caminar juntos rumbo al mismo objetivo. Todos estamos en “el mismo barco”, sólo hay que aprender a remar juntos.